Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar

El Color Púrpura

Todo lo que hay en el mundo, desea que lo quieran

Alice Walker

La vida de Celie es la historia de una mujer. Y como muchas historias de mujeres, su historia está caracterizada por muchas adversidades. Ser una mujer negra a principios del siglo XX implicaba ser esclava de personas blancas, y ser menospreciada por los hombres negros. Estas dos connotaciones históricas rodearon la vida de Celie y su hermana Nettie. 

La violencia física, el abuso sexual y el racismo son situaciones humanas que a pesar del tiempo, aunque han cambiado en su manifestación, siguen apareciendo en las sociedades actuales. 

La experiencia de estas hermanas es contada a partir de cartas que no siguen un tiempo lineal. Debido a que, las circunstancias que viven individualmente, hacen incapaz que entre ellas tengan la accesibilidad de ser leídas en la inmediatez. 

Celie, por un lado, es víctima de abuso sexual y de un matrimonio forzado, en donde pasa sus días de manera angustiante, por su condición de mujer negra. Este hecho es fundamental para comprender la trama del libro, en donde se revela el dolor y las injusticias que se sufren por ser mujer, y cómo, al mismo tiempo, ese sufrimiento es convertido en una fortaleza comunitaria entre mujeres.

Nattelie, por otro lado, es una mujer misionera que parte a África con el genuino propósito de poder compartir el Evangelio a las personas de una comunidad olinka. Sin embargo, cuando llega, vivencia y experimenta desazón por parte de ellos, y por el Dios que quieren evangelizar. Además de eso, presencian una situación terrible, cuando llegan los ingleses a destruir la comunidad de los olinkas para construir una fábrica de caucho.

La historia de Celie y Nattelie no solo se centra en ellas, si no en la de sus familiares, amigos, personas blancas y la comunidad africana de los olinkas, reflejando la terrible realidad de la comunidad negra y su vulnerabilidad ante la violencia injustificada y su imposibilidad para defenderse. No por falta de fuerzas e intelecto, sino por la opresión y los castigos físicos que han recibido por hacerlo.

Esta historia, aunque muestra el dolor de las protagonistas, permite también encontrar en ellas la esperanza del encuentro con el ser amado, el valor de la amistad y la fuerza con la cual puede abrazar la comunidad y la familia cuando se sufre.

“Queridísimo Dios” escribe Celie en todas sus cartas “sólo puedo hablar contigo”. El símbolo de Dios juega un papel importante, y también se transforma a medida de que avanza la historia, pasando desde la idea de un Dios con cabello blanco, hasta la idea de la divinidad que se puede encontrar con uno mismo.

Los personajes con sus historias son transformados individualmente, y con ello también la forma en cómo piensan y las cosas que se relata que hacen. La fuerza y el ímpetu de ser mujer negra es descrita página a página, tanto como la rabia, el perdón y el amor. Y no solo eso, sino la oportunidad que existe para cambiar la vida cuando alguien ayuda.

El color púrpura es un libro asombroso que merece ser leído no sólo por su contenido histórico, sino también por su contenido literario y la capacidad que tiene la historia para transmitir cada una de las emociones que viven día con día los personajes y sufrir con ellos lo que no es sólo una historia ficticia, sino una realidad que miles de mujeres viven y vivieron en esclavitud por muchísimos años.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: